Da clikc aquí para escuchar

Escúchenos en Vivo...

FRANCISCO CANARO. – SE DICE DE MI

Con total certeza de su nacionalidad, recordamos a un hombre del tango y del jazz, nos referimos a un caballero nacido en la República del Uruguay Sudamérica, en la población de San José de Mayo el 26 de noviembre de 1888, siendo su bautismal Francisco Canarozzo, a quien conoceremos por siempre como FRANCISCO CANARO, pero que gozaría de dos sobrenombres; el primero que le correspondió desde el alumbramiento del pequeño, cuando la partera al recibirlo expreso: Parece un “Pirincho” (al tomarlo en sus manos, exclamó al verle tanto pelo y un mechón enhiesto: «¡Parece un pirincho!», aludiendo a un pájaro encrestado, común en el Río de la Plata) y el segundo en la República Argentina, como se conocen a quienes llevan su nombre: “Pancho”; tierra a la que llego con su familia con escasos 10 años, radicándose en Buenos Aires.
Dada la precaria situación económica, vivieron en casas de inquilinato (llamadas conventillos), inmediatamente inicia su trabajo como voceador de diarios por la calle; más tarde, fue pintor de brocha gorda.

Fue Francisco, el mayor de una familia, donde sus hermanos, tuvieron relación con el tango;  Rafael, convertido en notable Contrabajista, Juan; a quien conocimos como “Macaco”, fue Bandoneonista; Humberto Canaro, sensible pianista que en alguna ocasión dirigiera la orquesta adicional de Francisco (O “B”, como llamamos por estos lares), Mario Canaro, ejecutante de varios instrumentos fue violinista, bandoneonista y contrabajista; todos ellos con el filón inmerso en la composición; encontrando esta familia en la música la forma de salir de una precaria condición económica, que marco los primeros años de estos jóvenes uruguayos.

Encuentra Francisco en su creatividad, el contacto con el violín, fabricando el propio; instrumento de cuerpo metálico y mango de madera, habiendo aprendido los primeros acordes musicales en una guitarra que un vecino zapatero le enseño; con ese violín salía a ganarse la vida, complementando las actividades referidas.

Sus sórdidos bailes, lo llevaron a un pueblo perdido, referido como “Los Ranchos”, ubicado a 100 km de la capital argentina, asistió con un trío, su violín junto a Martín Arrevillaga (mandolín) y Rodolfo Duclós en la guitarra, que se transformó en un hito dentro de la historia del tango y de toda la música popular argentina.que por fortuna se salvó de las frecuentes balaceras que se daban en el lugar. Al regresar a Buenos aires, conoce, a su nuevo vecino, el bandoneonista Vicente Greco, quien se convertiría en su mentor; responsable este último, de la creación del formato conocido como “Orquesta Típica”, denominación tomada para los conjuntos dedicados a difundir el tango. Se unen y empiezan llevar el tango por el barrio de la Boca, logrando paulatinamente la prosperidad que se requería.


Inicia su periplo como compositor, aun cuando se discute si muchas de las obras son de su autoría, o fueron compradas de autores anónimos, sin embargo, fue ganado la admiración del público, siendo el año de 1912, el que le permitiera presentar dos composiciones: “Pinta Brava y Matasanos”, logrando el mérito de ir abriendo camino al tango en los espacios aristocráticos de la capital,

Doce años después introduce a la actividad instrumental de su formato la parte vocal, convirtiéndose inicialmente en una osadía, para obtener reconocimiento con la voz de Roberto Díaz, su primer cantante, luego suma el Contrabajo, siendo el “morocho” Leopoldo Thompson, su primer interprete, fue el primer en elevar a su orquesta a 32 instrumentistas, otra novedad, que categorizo dentro de lo sinfónico. Él y sus hermanos seguían avanzando en la difusión del tango, encontrándose con sus hermanos en una inolvidable gira por Europa, iniciando en Paris, para el año de 1925. Un periodo que le cambio la vida y le dio reconocimiento mundial; debuta en París el 23 de abril de 1925.

Con su orquesta típica que tuvo varias formaciones, recorrió Europa y gano el favor del publico en toda América, una de su alineaciones reconocidas fue la que tuvo entre De 1941 a 1945: con Mariano Mores en el (piano); Minotto Di Cicco, Alfredo de Franco, Héctor Giannassi y Carlos Lazzari en los bandoneones;  Antonio Dalessandro y Octavio Scaglione en los violines; José Ranieri Virdo en en la flauta y trompeta; Vicente Merico en el clarinete y Adolfo Krauss en el contrabajo. Fueron igualmente famosos sus Quintetos: Don Pancho y Pirincho

Su reconocida habilidad para presentar su espectáculo y abrirse camino lo convirtió en un icono en Europa, inclusive piezas que ya no sonaban las rebautizaba, agregándoles letra, algunas de sus exitosas composiciones fueron: “El chamuyo”, “El pollito”, “Charamusca”, “Mano brava [b]”, “Nobleza de arrabal [Caruso]”, “La tablada”, “Destellos”, “El opio”, “Sentimiento gaucho”, “La última copa”, “Madreselva”, “Déjame no quiero verte más”, “Envidia”, “Se dice de mí”, “La brisa”, “Madreselva” (anteriormente “La polla”) y “El Tigre Millán”. y la espléndida “yo no sé qué me han hecho tus ojos”, entre muchas otras. Se nacionalizo argentino en el 1940, periodo en el que se convierte en el fundador de la (Sociedad Argentina de Autores y Compositores), de la cual fue presidente por varios periodos.


En 1956, publicó sus memorias, tituladas Mis 50 años con el tango, la enfermedad de Paget; una enfermedad inflamatoria del tejido óseo no metabólica de causa desconocida lo condujo a la muerte, el 14 de noviembre de 1964. Hizo, una gran fortuna, producto de su habilidad comercial con la música, la que fue repartida en partes iguales entre su esposa legal, La Francesa, por un lado, y las hijas nacidas de sus amores con una muchacha del coro de una de sus revistas, por el otro.

No podíamos concluir esta nota sin referimos a su amor con la cantante Ada Falcón, bella damita que oficiaba como vocalista de la orquesta de Francisco Canaro, una verdadera Diva del tango, ella soltera y Canaro ya casado, quien no accedió a divorciarse, producto de “Un amor sin esperanza”, Ada Falcón, quien recibió amenazas de la “francesa”, esposa del músico; decide, retirarse de la música e ingresar a un convento franciscano, aun enamorada de Canaro, allí pasa el resto de sus días hasta su fallecimiento el 04 de enero de 2002. 

Esta nota biográfica continua en construcción,

Agradecimientos especiales a la Doctora Ester Goeta, apasionada amante del tango, quien nos apoyo con importantes notas sobre el maestro Canaro.

Por Carlos Molano gómez
Encuentro Latino Radio
Bogotá . Colombia